Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Actividades Embajada | Rogelio Polanco Fuentes

La Historia es como ha sido y no como uno quisiera que fuera

Rogelio Polanco Fuentes embajador de Cuba en Venezuela

El equipo de Prensa del Sur Internacional entrevistó en exclusiva al embajador de la República de Cuba en Venezuela, Rogelio Polanco, sobre los antecendentes históricos de la relaciones diplomáticas y comerciales de Estados Unidos y Cuba, el impacto del anuncio del inicio del proceso de restablecimiento de las mismas, realizado simultáneamente por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, así como el impacto político y social de esta decisión soberana de ambos países en la población cubana, norteamericana, en la región y en el mundo. Por su extensión, la ofrecemos a nuestros lectores en dos partes.

Prensa del Sur: En el acto oficial cubano realizado en La Habana por el 120 aniversario del 24 de febrero de 1895, los recientemente liberados agentes antiterroristas cubanos, recibieron el título de Héroe de la República de Cuba, ¿se trata de una coincidencia histórica?

Embajador Polanco: Sí fue una magnífica coincidencia histórica que demuestra que la lucha por la independencia de Cuba, ha sido una sola, que viene desde el siglo XIX hasta nuestros días y que no ha terminado. Y por eso podíamos decir que los 5 héroes cubanos son protagonistas esenciales de ese proceso de independencia de la nación cubana que ha continuado por todas estas décadas. Para nosotros tiene una gran significación que se les haya otorgado el título de Héroes de la República de Cuba que ya lo tenían por su actitud abnegada, por su comportamiento excepcional durante más de 16 años de prisión injusta. Y además, que se les otorgue la Orden Playa Girón, la cual se otorga por nuestro Gobierno revolucionario a aquellos que han tenido conductas heroicas… y la de los Cinco es una conducta heroica. Y que se haga en ocasión de los 120 años del reinicio de la Guerra de Independencia, significa que el pensamiento y la acción de nuestros libertadores independentistas cubanos sigue vivo en la lucha de la Revolución Cubana.

Prensa del Sur: ¿Qué significación tiene para los cubanos y cubanas el 24 de febrero de 1895?

Embajador Polanco: El 24 de febrero de 1895 tiene una gran significación para los cubanos porque fue el reinicio de un esfuerzo emancipador que se había frustrado debido a muchas razones en las décadas del 60 y del 70 del siglo XIX cubano; que se frustró por la falta de unidad en las fuerzas revolucionarias cubanas, por el caudillismo, por contradicciones entre los jefes mambises, y fue imposible a pesar del gran sacrificio de 10 años de guerra coronarse con el éxito en aquella ocasión.

Prensa del Sur: ¿Cuál fue el papel principal de José Martí?

Embajador Polanco: Fue José Martí, uno de los más importantes revolucionarios cubanos de todos los tiempos, el que con una labor sostenida, sistemática durante largos años, volvió a unir a las fuerzas cubanas, desde los líderes militares como Maceo y Gómez, y otros, hasta los cubanos internos y externos de la isla. Y a su vez, creó un partido para la revolución, el Partido Revolucionario Cubano, para la independencia, un periódico, Patria, y logró aunar con estas herramientas todos los esfuerzos que estaban dispersos, para iniciar esa guerra que calificó de “necesaria, breve y justa”. Porque pensaba que de esa forma era posible unir a todos los cubanos y derrotar a la metrópoli española. Sin embargo, desafortunadamente se produjo la intervención de los Estados Unidos que frustró también este esfuerzo independentista. Se impuso una vez más esa visión anexionista, y Cuba se mantuvo desde el nacimiento del siglo XX, como una semicolonia por más de 50 años. Hasta que finalmente, con el triunfo revolucionario del 1° de enero de 1959, se logró la definitiva independencia que hoy se mantiene gracias a la resistencia y a héroes como los cinco luchadores antiterroristas cubanos, quienes desde las entrañas del monstruo imperialista lograron impedir acciones terroristas contra nuestro pueblo. Cuba no sería independiente hoy sin toda esa historia, sin haber tenido héroes como José Martí, y sin haber tenido jóvenes dispuestos al sacrificio hasta de sus propias vidas.

Prensa del Sur: José Martí no sólo es el cubano más universal sino el que mejor entendió la sociedad y la naciente política expansionista de los Estados Unidos. ¿Hubiese sido diferente la historia de Cuba sin la muerte prematura de Martí?

Embajador Polanco: Hacer predicciones históricas sobre la base de presuntos hechos, o de presuntas circunstancias históricas siempre resulta difícil, porque la historia es como ha sido y no como uno quisiera que fuera. Creo que la labor de Martí fue crucial en la unidad de los cubanos en esas circunstancias. Y que teniendo un importante aval político, cultural e intelectual, él logró lo que otros no habían podido hacer hasta ese momento. El hecho de vivir 14 largos años en los Estados Unidos le permitió avizorar la fundación del naciente imperio, y a su vez, el hecho de que pudo viajar por América Latina también le permitió conocer los errores cometidos en los procesos de consolidación de la independencia latinoamericana y las elites que llegaron al poder en muchas de esas naciones y que traicionaron el impulso inicial por la independencia. Martí se nutrió de todas esas experiencias que le permitieron consolidar el pensamiento antiimperialista y latinoamericanista, patriótico, liberador y unitario que fue esencial para el triunfo de las ideas revolucionarias. Sin duda su temprana muerte tuvo un impacto nefasto en la lucha liberadora de Cuba.

Sabemos el papel que juegan líderes en los procesos históricos, que en determinados momentos resultan esenciales para el proceso de aceleración de esos movimientos, o a veces pueden retardarlos en función de aglutinar a esos movimientos. Por supuesto que en ese caso está Martí y su muerte temprana limitó el proceso de independencia cubana y fue aprovechada –como la de otros líderes como Antonio Maceo-, para arremeter contra el movimiento independentista cubano y se perdiera de alguna manera ese impulso inicial que la revolución traía.

Pero recordemos que hay otros factores y no sólo la muerte temprana de Martí, sino también la confrontación entre potencias y el intento permanente de los Estados Unidos de apropiarse de Cuba, que venía desde finales del siglo XVIII y se basaba en tres elementos fundamentales; la doctrina Monroe, la llamada teoría de la fruta madura, y la doctrina del destino manifiesto. Tenían como intención apoderarse de una u otra manera del país, y maniobró en aquel momento con las potencias extranjeras para lograr sus objetivos.

Finalmente Estados Unidos intervino en la guerra de independencia de Cuba y frustró las ansias independentistas de nuestro pueblo. Tuvimos que enfrentar entonces un nuevo imperio, una neocolonia que aplazó unos sesenta años la libertad de Cuba. En resumen, le debemos mucho a Martí por lo que significó su ejemplo y su liderazgo en la última década del siglo XIX y a su vez lamentamos mucho su muerte temprana pues hubiese significado, tal vez, un proceso diferente en aquellos años fundacionales de la república en armas.

Prensa del Sur: ¿Cuál ha sido impacto en la población cubana del anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos?

Rogelio Polanco Fuentes Embajador de Cuba en Venezuela 1

Embajador Polanco: Efectivamente, los anuncios realizados el 17 de diciembre de 2014 por los presidente Raúl Castro y Barack Obama tuvieron un impacto en el mundo entero y en la población cubana. Estamos hablando de anuncios que cambian una política de años de confrontación o inician un proceso hacia el cambio de esa política. El cubano ha sido un pueblo que ha resistido durante años esa política agresiva y que ha tenido que sacrificarse, dar vidas de sus hijos, y ha sido sometido a grandes restricciones; recibió de forma positiva estos anuncios sabiendo que hay un proceso largo, arduo por andar, para lograr que se hagan realidades algunas de esas intenciones. Cuba ha sabido vivir por más de cincuenta años en circunstancias de bloqueo y agresión por parte de Estado Unidos. Está preparada para una circunstancia en la cual se busca un proceso de normalización de las relaciones como ha sido planteada históricamente por los líderes de la Revolución cubana. Han sido las diferentes administraciones de los Estados Unidos, las que han intentado relacionarse con Cuba desde una posición de superioridad y no desde la posición de iguales que debe regir entre los Estados y el derecho internacional. Y con la intención de socavarla, de intentar un cambio de régimen en Cuba, ha aplicado durante estos años todo lo que es posible aplicar para acabar con otro gobierno; desde la invasión armada hasta acciones terroristas, incluyendo guerra económica, comercial, financiera, guerra bacteriológica, mediática, política, intento de asesinato a nuestros líderes.

El hecho de que un gobierno de Estados Unidos tantos años después reconozca el fracaso de esa política, tiene un reconocimiento internacional, lo que no significa que se intente cambiar los objetivos estratégicos y así ha quedado claro en varias declaraciones de sus voceros.  Una cosa es reconocer el fracaso de una política, y otra es mantener por otras vías los mismos intentos. Estamos dispuestos a afrontar esa nueva circunstancia, lo importante es que por primera vez en muchos años, Estados Unidos reconoce a Cuba en igualdad como estado soberano y está dispuesto a conversar, a iniciar el proceso de negociaciones para analizar los temas que son parte del conflicto histórico. Y hablo de conflicto histórico porque este tema no es de ahora o hace pocos años, como ya dijimos la intención estadounidense de apoderarse de Cuba se remonta a finales del siglo XVIII cuando se establecieron una serie de teorías que mantenían como una prerrogativa divina, incluso, la posesión de un territorio como el cubano. Está muy acendrado ese criterio en las políticas norteamericanas hasta estos años; cambiar eso es lo que sería la única manera de lograr el proceso de normalización de las relaciones.

Prensa del Sur: Dado el tiempo que resta al gobierno del presidente Obama y el hecho de existir una mayoría republicana en el Congreso de ese país, ¿podrán lograrse, por ejemplo, medidas como el cese del bloqueo, la exclusión de Cuba de la lista de países promotores de terrorismo y otras solicitadas por Obama?

Embajador Polanco: En este caso, hay que distinguir entre el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la normalización; el restablecimiento es la vía inicial para la normalización de unas relaciones que fueran rotas por ellos mismos en 1961, en medio del incremento de la confrontación con Cuba. Se requieren  algunos pasos mínimos y el Gobierno cubano ha planteado la necesidad de normalizar su oficina de intereses en Washington, que hoy no puede usar ni una cuenta bancaria para hacer las transacciones financieras relacionadas con las gestiones de la comunidad cubana que reside en los Estados Unidos, interesados en los servicios consulares. No podríamos hablar de un restablecimiento de relaciones diplomáticas cuando una de las misiones diplomáticas no puede funcionar adecuadamente, eso habría que resolverlo. Al igual que Cuba se mantiene incluida de manera injusta en una lista de países patrocinadores del terrorismo, como tantas listas que de manera arrogante el Departamento de Estado ha establecido para el resto del mundo. Esto ha sido un elemento adicional para aplicar la política de bloqueo contra Cuba, ha sido un pretexto para mayores acciones. No se entendería un restablecimiento de relaciones entre ambos países mientras nuestro país sigue signada por esa lista, ¿cómo lo explicaría Estados Unidos a su población y cómo Cuba lo explicaría a sus nacionales? Es algo falaz e injusto, cuando todos sabemos muy bien que es Cuba quien ha recibido durante años las acciones de terror de organizaciones que han sido aupadas, financiadas desde territorio de Estados Unidos y han provocado miles de muertes, discapacitados a nuestro país, y que provocaron la presencia allá de cinco héroes como todos conocemos. El proceso de normalización es más largo, es complejo, porque son profundas las diferencias entre estos dos países, y además, debe hacerse sobre las bases de no condicionar a Cuba a concesiones de principios. Cuba no ha bloqueado a Estados Unidos, no lo ha agredido, no lo tiene en una lista de terroristas ni ocupa un pedazo de su territorio. Cuba no hace trasmisiones ilegales hacia el territorio de los Estados Unidos; son ellos lo que tiene que cambiar su política hacia nosotros si vamos a hablar de normalización. Cuba quiere lo que plantea el derecho internacional, relaciones fluidas, sobre la base del respeto mutuo, de la colaboración y el intercambio como allí se establece. Para ello, se ha planteado que debe cesar el bloqueo económico para poder tener relaciones comerciales, no es posible hacerlo con un bloqueo que ha sido el principal obstáculo del desarrollo económico y social de Cuba y que además es ilegal, porque va contra las leyes del propio Estados Unidos y contra la normativa internacional. Aunque hemos escuchado la voluntad del presidente Obama de entablar debates con el Congreso para su levantamiento, consideramos que el presidente tiene amplias prerrogativas para modificar las regulaciones del bloqueo. Algunas las ha ejercido de manera muy limitada, pero hay todavía un campo muy amplio para que el presidente con su capacidad ejecutiva modifique ampliamente esas disposiciones del bloqueo, fundamentalmente relacionadas con el comercio. Puede tomar determinadas decisiones para favorecer un mayor comercio entre los dos países, los viajes de estadounidenses a Cuba, y para eso no hay que esperar a una decisión del Congreso, sabemos que el bloqueo está codificado desde el año 1996 en las leyes del mismo y que su levantamiento pleno y total requiere de la aprobación del Congreso. Ya hay varias iniciativas de congresistas, de discusión en el actual Congreso, nadie puede asegurar que lleguen a feliz término cuando hay sectores que se oponen de manera rotunda a cualquier tipo de modificación o de arreglo en las relaciones de los dos países. Otra cuestión sería el cese de la presencia norteamericana en la base naval de Guantánamo que fue parte del proceso de intervencionismo a inicios del siglo XX, cuando Estados Unidos impuso como condición en la llamada Enmienda Platt como condición que se arrogaba el derecho de rentar bases navales y carboneras en el territorio cubano. Eso es ilegal y es un territorio que sigue siendo usurpado por el gobierno de los Estados Unidos; el territorio de la base naval de Guantánamo debe ser reintegrado a Cuba pues desde allí incluso se han llevado a cabo agresiones contra nuestro país, intentos desestabilizadores, y más recientemente establecieron una cárcel que ha sido fuente de ignominia y ha producido fuerte rechazo internacional.

Por otra parte, deben cesar las trasmisiones ilegales de radio y televisión desde el territorio de Estados Unidos contra Cuba; más de 2000 horas diarias de trasmisión desde diferentes frecuencias, que ha insistido durante todos estos años de manera inútil socavar el gobierno revolucionario y a su vez promover acciones de terror y la desestabilización. Ningún país que respete puede permitir la violación de las normas de telecomunicaciones, las cuales establecen cómo debe ser el uso del espacio radioeléctrico. Y por tanto, esto es también un tema de principios que Cuba mantendrá en cualquier proceso de normalización.

Y finalmente, la compensación de daños ocasionados por la política agresiva de Estados Unidos, tanto daños humanos como económicos, el caso del bloqueo llega a más de un billón de dólares, pero están también los daños humanos, los miles de muertos y miles de personas discapacitadas. Cuba estableció hace algunos años una serie de demandas por daños económicos y humanos que representan un monto considerable, que tiene que estar también en cualquier negociación que se haga hacia la normalización.

Prensa del Sur: En resumen, aprender a coexistir de manera civilizada…

 

Embajador Polanco: Efectivamente. Estamos de acuerdo en que es posible coexistir de manera civilizada. No vemos por qué no sea posible entre dos países que en primer lugar son vecinos geográficamente. Han tenido una influencia mutua importante en sus sociedades, tanto en la historia han estado vinculados entre sí. Recordemos que inmigrantes cubanos han vivido y viven en territorio de Estados Unidos, también en Cuba hemos tenido inmigrantes norteamericanos. Norteamericanos participaron en las guerras de independencia de Cuba, cubanos inmigrantes aportaron recursos y vidas en ambas guerras, la música, el cine y la cultura de Estados Unidos ha tenido una influencia en la sociedad cubana; igualmente ha sido en el caso de nuestra cultura en Estados Unidos, y una importante presencia de una comunidad cubana fundamentalmente en el sur de la Florida ha dado un aporte a la sociedad norteamericana; o sea, ha habido una relación histórica entre nuestros dos países, y no vemos desde el punto de vista del gobierno de Cuba, ningún inconveniente para que pueda haber una relación normal entre dos países, con respeto mutuo que permita el intercambio de todo tipo, comercial, económico, inversiones, intercambio cultural que facilite incluso la relación de emigrantes cubanos con su patria, y que esto sea sobre la base del respeto, como lo tiene Cuba con el resto de los países del mundo. Tenemos relaciones con prácticamente todos los países del mundo, y lo hacemos sobre la base del respeto mutuo, del derecho internacional, de la igualdad soberana de los estados, de la no injerencia en los asuntos internos, del no uso de la fuerza ni la amenaza para las relaciones internacionales, y pensamos que eso es posible. Creo que la única cuestión que habría que tener en cuenta es el cambio de una visión por parte de Estados Unidos de ver a Cuba como subordinada o un estado menor; no importa el tamaño de nuestras economías, no importa el tamaño de nuestros territorios, no importa el origen ni la composición de nuestras sociedades, en el derecho internacional los estados son soberanos. Esto es posible y es a lo que apostamos en este proceso. Apostamos a que avance de manera paulatina comprendiendo que hay grandes obstáculos y grandes fuerzas que se le oponen. Pero también sabiendo que un proceso de normalización será beneficioso para ambos. Cuba se puede beneficiar del importante desarrollo económico, científico, cultural de Estados Unidos; una nación cercana geográficamente y a su vez ellos se pueden beneficiar del modesto desarrollo social, científico, en salud, y cultural de Cuba. Cada país está dispuesto a aportar a esa relación lo que sea su fuerte y esté dispuesto aportar. Y Cuba durante todos estos años ha mostrado su interés de iniciar un proceso de normalización, Estados Unidos ha puesto condiciones que no son  aceptables; ¿cuántos pretextos no se han utilizado?, que Cuba debía romper relaciones con la entonces Unión Soviética, que debía dejar de ayudar a los países de África, o dejar de ayudar a los movimientos de liberación en América Latina, o hacer concesiones en materia de derechos humanos. Si en algo siempre hemos estado claro, es que ningún proceso de normalización debe ser sobre la base de hacer concesiones que pongan en entredicho el ordenamiento jurídico de Cuba, y mucho menos en la soberana política exterior de nuestro país.

Prensa del Sur: ¿Usted cree que las relaciones de Venezuela y Cuba podrían verse afectadas por el proceso de normalización de relaciones con los Estados Unidos?

Embajador Polanco: Ha habido una intención, una intensa campaña mediática contra Venezuela de presentar siempre el tema de Cuba como un elemento permanente en estas campañas que vienen desde hace años. Recordemos aquel intento de presentar la supuesta cubanización de Venezuela, el rechazo a la presencia de la colaboración cubana; el intento de presentar a Cuba como injerencista o intromisión en los asuntos internos venezolanos. Esto es una clara intención muy malsana para pretender introducir fisura una en las estratégicas y magníficas relaciones existentes entre estos dos países. Tratar de confundir y crear dudas en las reales intenciones y nuestra noble colaboración  con Venezuela, y a su vez intentar provocar dificultades al proceso revolucionario que vive el país. La relación entre Cuba y Venezuela es y seguirá siendo ejemplar y Cuba condena los intentos de desestabilización, las acciones golpistas, las declaraciones injerencistas del gobierno de los Estados Unidos en relación con el proceso bolivariano y chavista. Mantenemos nuestra solidaridad con el legado de Chávez y con el presidente Nicolás Maduro. La intención más reciente de vincular el tema de las conversaciones iniciadas entre Cuba y Estados Unidos con el proceso venezolano, está carente de todo tipo de asidero. La actitud del presidente Nicolás Maduro en el momento cuando se dio a conocer el anuncio sobre el inicio del proceso de restablecimiento de relaciones, como tantos otros líderes mundiales, fue de pleno reconocimiento y además fue explícito en cuanto a lo que significa esto como victoria del pueblo cubano, a su resistencia de tantos años y es un gesto que Cuba agradece como demostración de que hay por parte del gobierno venezolano un apoyo a este proceso. Por otro lado se ha intentado también por parte de algunos crear dudas en relación con la continuidad de la amistad de Cuba con Venezuela, o intentando insinuar que el hecho de que Cuba y Estados Unidos estén en un proceso de negociación para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas está relacionado con el incremento de la confrontación, la guerra económica y mediática que se hace contra Venezuela. Rechazamos rotundamente a los manipuladores, porque lo único que pretenden es continuar con esa campaña mediática que trata de confundir, de provocar dudas, confrontaciones, contradicciones. Nosotros sabemos cuál es el objetivo de esos intentos y también lo conoce el pueblo venezolano. Cuba nunca abandonará a sus amigos, a sus aliados, nunca lo ha hecho en la historia de la Revolución cubana y ha reiterado la solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivariano, y recientemente nuestra Cancillería ha dicho que sea cual sea la circunstancia que enfrente Venezuela, nuestros colaboradores seguirán cumpliendo con sus misiones internacionalistas de apoyo al pueblo venezolano.

Prensa del Sur: ¿Y si Estados Unidos pusiese en la mesa de negociaciones el tema de la relación de Cuba con Venezuela?

Embajador Polanco: La historia ha demostrado la inviabilidad de colocar temas que son exclusivos de soberanía de Cuba, en cualquier proceso de acercamiento, de negociación con Estados Unidos. Y ponía como ejemplo que en intentos anteriores de acercamiento con diferentes administraciones estadounidenses hubo siempre la pretensión de imponer condiciones a Cuba con relación a su soberana política exterior. Entre ellas, mencionaba las relaciones con el campo socialista, o con la presencia solidaria de Cuba en Angola, o el apoyo solidario a la causa de Puerto Rico; Cuba ha rechazado rotundamente esas pretensiones en el pasado y no pensamos que pueda intentarse algo de esa naturaleza en la actualidad, cuando sabemos que en el pasado llevó todos esos intentos al fracaso y que Cuba se mantuvo, se mantiene, y se mantendrá firme a sus principios y no hará ninguna concesión que tenga que ver con su política exterior solidaria y con los principios de su política interna.

Prensa del Sur: Por último, ¿cómo se ha sentido en Venezuela?

Embajador Polanco: Bueno es un privilegio estar en Venezuela, haber sido seleccionado para cumplir esta misión del gobierno y el pueblo cubano. Vivir estos años de revolución bolivariana, conocer al comandante Chávez, al gobierno, al pueblo venezolano; algo excepcional para mí en lo personal y que agradezco infinitamente a la revolución cubana, al comandante en jefe Fidel Castro, al presidente Raúl y a nuestro gobierno. Este privilegio que como revolucionario ha sido crucial para mi formación y me ha permitido intercambiar con los más amplios sectores de la sociedad venezolana. Vivir y ser testigo de un proceso revolucionario en formación, en consolidación, que ha cambiado a América Latina, y que es continuidad de lo que inició en su momento la revolución cubana, es algo que realmente me ha aportado mucho. El hecho de vivir aquí la hermosa colaboración de Cuba, conocer tantos proyectos de colaboración que hemos desarrollado en estos años, me ha permitido también conocer el alma verdadera de los cubanos, de los revolucionarios y patriotas cubanos que han venido y que se han internado en lo más profundo de la geografía venezolana a brindar su apoyo a este pueblo. Conocer la historia, la cultura, las tradiciones de Venezuela, una riqueza extraordinaria que también me ha llenado mi propia alma y ha hecho que mi vida haya cambiado para mejorarme como ser humano, como político, como profesional de la diplomacia. ¡Ojala que perdure por siempre esta relación entre nuestros pueblos!, que otros diplomáticos y revolucionarios cubanos tengan la oportunidad de vivir lo que he podido vivir en estos años aquí en Venezuela.

 

Felicia Jiménez y Ángel Cristóbal

Fotos: Prensa del Sur

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