Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Capítulo IV: Afectaciones del bloqueo a otros sectores de la economía nacional.

CAPITULO IV: AFECTACIONES DEL BLOQUEO A OTROS SECTORES DE LA ECONOMIA NACIONAL.

Entre abril de 2011 y marzo de 2012, la industria de la construcción tuvo afectaciones de alrededor de 1 millón 27 mil dólares, lo que significa que se dejaron de construir entre 1500 y 2 mil viviendas, o se dejaron de realizar acciones de conservación en unas 14 mil viviendas o en su lugar, se dejó de reparar unas 9 mil viviendas, tema de gran sensibilidad para la población cubana.

A Cuba se le niega la posibilidad de comprar tecnologías duras y blandas vinculadas a las obras viales, como por ejemplo, plantas de hormigón y plantas de emulsiones asfálticas, equipos y materiales para el mantenimiento y reparaciones de viales, obligando a adquirirlas en mercados muy distantes a precios mucho más elevados.

La Empresa ESICUBA S.A que protege anualmente los bienes de la economía cubana, durante el período que se analiza, ha enfrentado mayores restricciones para adquirir protecciones de reaseguro con compañías de terceros países que tienen intereses norteamericanos y/o que cotizan en bolsas de los Estados Unidos, fundamentalmente en el NYSE. Al cierre del 2011, esta Empresa tuvo una afectación por tipo de cambio de alrededor de 263 millones 943 mil dólares.

La Industria Sideromecánica, debido a los considerables volúmenes de importación del sector y las exportaciones que realizan sus entidades comercializadoras, concentra sus mayores afectaciones en la imposibilidad de acceder al mercado norteamericano, las cuales en el período que se analiza ascienden a 102 millones 500 mil 978 dólares.

El Grupo Industrial de Bienes de Consumo (GBC), que produce y comercializa equipamiento médico, equipos electrodomésticos, menajes de consumo, estanterías para almacenes, mobiliario clínico, de oficina, herrajes para la construcción, envases plásticos, resistencias eléctricas, cilindros para gas licuado entre otros, ha sufrido pérdidas calculadas en 15 millones 846 mil dólares, que hubiera sido suficiente para adquirir equipos y suministros en función de cubrir las necesidades de la población.

El Grupo Industrial de la Siderurgia (ACINOX), que produce barras corrugadas para las construcciones, electrodos para soldar, mallas electro-soldadas para las construcciones, cables y conductores eléctricos y telefónicos, materiales refractarios, equipos para el bombeo de agua, entre otras producciones, registró afectaciones de 3 millones 980 mil dólares.

La Industria Básica, que comprende actividades económicas fundamentales para el país, entre ellas la producción y comercialización del níquel; la industria petrolera y del gas, así como producciones mineras no niquelíferas, tuvo afectaciones del orden de los 101 millones 253 mil 942 dólares.

La industria del níquel continuó registrando serias afectaciones generadas por la imposibilidad de exportar a Estados Unidos productos elaborados total o parcialmente con níquel cubano, aunque fuese fabricado en terceros países. Se ve obligada, por tanto, a seguir comercializando el producto en mercados distantes a través de canales de distribución más costosos en tanto involucran a intermediarios, y con la aplicación de descuentos diferenciados respecto al precio del LME (London Metal Exchange) por el riesgo político. El daño económico estimado es de 80 millones 343 mil 980 dólares.

A la Empresa CUBANIQUEL se le ha negado el derecho a comprar piezas y accesorios para el sistema de detección contra incendio de la Empresa del Níquel “Comandante Ernesto Ché Guevara”. El proveedor europeo comunicó que le resultaba imposible materializar la operación debido a que el fabricante de la mercancía procedía de Estados Unidos y no le permitía hacer negocios con Cuba. El monto de la afectación es calculado en 37 mil 900 dólares.

La Industria de Petróleo (CUPET), continúa siendo blanco de las medidas diseñadas por el gobierno estadounidense para evitar su desarrollo, el acceso a las tecnologías de avanzada, a los productos petroleros y al financiamiento necesario para su crecimiento.

Fue necesario construir una plataforma especialmente para las operaciones de perforación exploratoria en la Zona Económica Exclusiva de Cuba, con menos del 10% de componentes norteamericanos, en tanto prácticamente todas las existentes en el mundo tienen un porcentaje superior, por lo que la política de bloqueo impide que sean empleadas en Cuba.

La actividad turística, en el período comprendido entre marzo de 2011 a marzo de 2012, ha continuado experimentando severas afectaciones provocadas por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto al país por el gobierno de los Estados Unidos, en importantes esferas relacionadas con servicios, operaciones y aseguramientos logísticos decisivos para el sector turístico, cuya afectación se estima en 2 068 millones 043 mil 657 dólares.

Las Agencias turísticas Cubatur y Viajes Cubanacán tienen entre sus objetivos la captación de los cruceros que navegan en el Caribe. Frente a La Habana y otras ciudades cubanas navegan 140 cruceros que operan en el área. Los grupos navieros estadounidenses, que dominan el mercado mundial, se muestran ansiosos de enviar sus cruceros a Cuba, sin embargo, el bloqueo lo impide. De no existir esa prohibición, se calcula que de 7 millones de estadounidenses que compran vacaciones de cruceros en el Caribe, al menos un millón visitaría anualmente terminales cubanas.

El 7 de marzo de 2012, se conoció que la OFAC envió una carta a la empresa norteamericana Havana Ferry Partners, denegando su solicitud de licencia para operar una ruta de Ferry entre Florida y La Habana, al argumentar que la misma iba más allá del ámbito de la política actual hacia Cuba.

En el caso del Grupo de Turismo GAVIOTA, se estima que de no existir las restricciones para que turistas norteamericanos viajen a Cuba, y sobre la base de una ocupación media de sus instalaciones del 83 por ciento, se hubieran percibido ingresos por un monto de 258 millones 416 mil 623 dólares que hubiesen incidido favorablemente en el desarrollo del sector.

La Industria de la Informática y las Comunicaciones no ha escapado a los efectos adversos de la política norteamericana. Debido al lugar dominante de las empresas estadounidenses en este sector de la alta tecnología, se calcula que las afectaciones a Cuba están en el orden de los 66 millones 766 mil dólares, generadas fundamentalmente por la imposibilidad de acceder de manera directa a ese mercado, tanto para las importaciones de equipamientos y tecnología como para exportar servicios, a lo que se añaden los costos adicionales por otros conceptos.

Entre las entidades que experimentan los mayores impactos se encuentra la empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A., ETECSA, entidad de capital mixto, que continua enfrentando serias afectaciones en la importación de tecnología y suministros asociados con las infocomunicaciones. Sólo por este concepto ETECSA tuvo daños superiores a los 14 millones 090 mil dólares.

Otras afectaciones no cuantificadas se identifican en la prohibición para adquirir licencias de productos de “software”, negación de acceso a sitios y a servicios en Internet, incluyendo el acceso a sitios de información y herramientas técnicas, como el caso de PCTools o de Netbeans; softwares libres, así como la participación en eventos comerciales y de otra índole.

La Aeronáutica Civil de Cuba también continúa siendo afectada por el bloqueo de los Estados Unidos. Desde mayo de 2011 a abril de 2012 las afectaciones a este sector se cuantifican en 269 millones 125 mil 427 dólares.

Cuba se ve imposibilitada de adquirir combustible, insumos y suministros en general en el mercado de EE.UU., por lo que debe recurrir a terceros mercados a través de intermediarios, con el consabido incremento en los fletes. Se estima que las afectaciones provocadas en el caso del combustible ascienden a 5 millones de dólares al tener que comprarlo en el Mediterráneo.

Al propio tiempo, a pesar de que el Estado cubano brinda todas las facilidades a las líneas áreas de los Estados Unidos en sus operaciones a varios puntos del país, se mantiene la negativa de Estados Unidos de autorizar a las líneas aéreas cubanas operar hacia su territorio.

El sector del transporte ha sufrido pérdidas por un monto de 182 millones 187 mil 853 dólares.

La empresa Navegación Caribe (NAVECARIBE), cuenta con un total de 90 embarcaciones ubicadas en los principales puertos del país para prestar diferentes servicios marítimos/portuarios. La calidad de los servicios se ha visto afectada al no poder garantizar accesorios y recursos mínimos indispensables para realizar los ciclos de reparación y mantenimiento, debido al encarecimiento de piezas de repuesto, agregados y otros materiales. Por concepto de fletes las pérdidas ocasionadas se calculan en 250 mil dólares.

El Instituto de Recursos Hidráulicos ha tenido pérdidas entre abril de 2011 y abril de 2012 de un millón 989 mil 941 dólares por concepto de fletes y costo de las materias primas.

A Cuba se le continúa negando la importación de equipos hidro-meteorológicos que se utilizan para realizar estudios del ciclo integral del agua, monitorear el ciclo hidrológico y realizar una efectiva prevención hidrológica. La Empresa alemana Ott Hydromet GMBH se negó a vender dichos equipos al recibir una carta del Departamento de Comercio de los Estados Unidos apuntando que no autorizaba la licencia dado que los equipos tenían patentes norteamericanas. Esta negativa afectó el programa de Macromedición, al tener que buscar un nuevo suministrador. Ello retrasó el arribo de la mercancía más de seis meses, período durante el cual no se pudieron realizar las mediciones necesarias para la prevención hidrológica ni hacer un uso más eficiente del recurso agua.

La Empresa Worthington de México (WDM) se vio imposibilitada de vender a Cuba motores eléctricos de la marca US Motor para acoplar a bombas de agua que se debían instalar en estaciones de bombeo de varias localidades, debido a que la Casa Matriz en los Estados Unidos conoció el destino final del producto. Esta negativa trajo consigo una afectación en el suministro de agua a alrededor de 50 mil habitantes.