Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Conclusiones

En el año 2009, después de haber asumido el liderazgo del país, el recién estrenado Presidente Obama anunció un nuevo comienzo con Cuba y manifestó su convicción que se podía llevar la relación entre los Estados Unidos y Cuba en otra dirección.

Sin embargo, más allá de lo expresado entonces y de la engañosa retórica ulterior, la realidad es que durante los cinco últimos años se ha producido un persistente recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, especialmente de su dimensión extraterritorial, a pesar del rotundo rechazo internacional que concita dicha política.

Durante este período, la pertinaz persecución y obstaculización de las transacciones financieras internacionales de Cuba, se ha convertido en la prioridad de la política de asfixia económica que se mantiene por más de 50 años contra el pueblo cubano.

Cuba reitera que el mantenimiento de esta política constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo un pueblo y que la misma califica como un acto de genocidio en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, al tiempo que viola también los derechos constitucionales del pueblo norteamericano, pues quebranta su libertad de viajar a Cuba, y transgrede los derechos soberanos de muchos otros Estados por su carácter extraterritorial.

El bloqueo contra Cuba, amparado en la fallida visión de pretender rendir por hambre a todo un pueblo, es un acto de violación del derecho internacional, contrario a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y una trasgresión al derecho a la paz, el desarrollo y la seguridad de un Estado soberano.

Como ya se señaló, el daño económico ocasionado al pueblo cubano, desde que se aplica el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, asciende a 1 157 327 000 000 dólares estadounidenses, considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

El bloqueo continúa siendo una política absurda, obsoleta, ilegal y moralmente insostenible, que no ha cumplido ni cumplirá el propósito de doblegar la decisión patriótica del pueblo cubano de preservar su soberanía, independencia y derecho a la libre determinación.

El Gobierno de los Estados Unidos debe levantar de manera inmediata e incondicional el bloqueo. Cuba agradece nuevamente el creciente respaldo de la comunidad internacional y solicita su apoyo para lograr poner fin a esta injusta, ilegal e inhumana política.