Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Informe Cuba vs Bloqueo 2016

INTRODUCCION

En el período comprendido entre abril de 2015 y abril de 2016, se han alcanzado algunos avances en las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Cuba. En particular, se pueden señalar el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas, que estuvieron precedidos de la justa exclusión de Cuba de la espuria lista de Estados patrocinadores del terrorismo, de la que nunca debió formar parte.

En marzo de 2016, durante su visita a Cuba, el Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, reconoció, una vez más, que la política de bloqueo hacia la Isla es obsoleta y debe eliminarse. En su discurso en el Gran Teatro de la Habana “Alicia Alonso”, el 22 de marzo, el presidente Obama resaltó, en referencia al bloqueo que: “solo hace daño al pueblo cubano en lugar de ayudarlo”, y llamó nuevamente al Congreso de ese país a poner fin a esta política.

A pesar de ello, el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba se mantiene en vigor y continúan aplicándose las restricciones que este impone. Durante los años 2015 y 2016, los Departamentos del Tesoro y de Comercio de los Estados Unidos realizaron varias enmiendas a las regulaciones de esta política que, si bien constituyen pasos positivos, son insuficientes.

El presente informe refleja de manera sintética las afectaciones resultantes de la aplicación del bloqueo en el período mencionado en el párrafo 1 supra.

A pesar de este nuevo escenario, el 11 de septiembre de 2015, el presidente Obama volvió a renovar las sanciones contra Cuba bajo la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, que constituye la pieza fundacional de las leyes y regulaciones que componen el bloqueo, alegando intereses de política exterior.

Ha continuado el recrudecimiento de esta política en sus dimensiones financiera y extraterritorial. Ello se refleja en la imposición de multas millonarias contra bancos e instituciones financieras con relaciones con Cuba, y en la persecución de las transacciones financieras internacionales cubanas.

Hasta el momento de concluir la elaboración de este informe, no se ha materializado la anunciada autorización del uso del dólar en las transacciones internacionales de Cuba, ni la posibilidad de que los bancos estadounidenses provean créditos a los importadores cubanos de productos estadounidenses autorizados. Tampoco ha disminuido el temor de las instituciones financieras y de los propios proveedores estadounidenses, debido al riesgo de ser multados por realizar transacciones con Cuba, país sometido a sanciones de los Estados Unidos.

El Presidente de los Estados Unidos posee amplias facultades ejecutivas que le permitirían, de usarlas con determinación, desmantelar de forma sustantiva la política de bloqueo, aunque su eliminación total requiere de una decisión del Congreso.

El informe que se presenta a continuación expone el alcance limitado de las medidas adoptadas por el Ejecutivo estadounidense y el espectro de acciones que aún este pudiera desarrollar para la eliminación del bloqueo. Además, se compilan numerosos ejemplos de las afectaciones económicas y sociales causadas por su aplicación desde abril del 2015 hasta abril del 2016. En el texto queda claramente demostrado cómo el bloqueo constituye el mayor obstáculo para el desarrollo de todas las potencialidades de la economía y bienestar del pueblo cubano, así como para las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con los Estados Unidos y el resto del mundo.

El daño económico ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, en el período antes señalado, y considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, asciende a 753 mil 688 millones de dólares, pese a la reducción del precio del oro en comparación con el período anterior. Desde que comenzó a aplicarse esta política hace más de 50 años, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 125 mil 873 millones de dólares a precios corrientes.

Para poder avanzar en el proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales con los Estados Unidos, sobre lo cual el gobierno de Cuba ha reiterado su disposición sobre la base de la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos y el respeto absoluto a su independencia, se requerirá, indudablemente, el levantamiento unilateral e incondicional por el gobierno de los Estados Unidos, del bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica contra Cuba.

Resulta indispensable que se respeten las 24 resoluciones adoptadas por la comunidad internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuyos Estados Miembros piden poner fin a esa absurda política.

El bloqueo contra Cuba jamás debió existir y debe cesar de una vez y por todas.

I. CONTINUIDAD DE LA POLITICA DE BLOQUEO

II. EL BLOQUEO VIOLA LOS DERECHOS DEL PUEBLO CUBANO: AFECTACIONES A LOS SECTORES DE MAYOR IMPACTO SOCIAL

III. AFECTACIONES AL SECTOR EXTERNO DE LA ECONOMÍA CUBANA.

IV. EL BLOQUEO VIOLA EL DERECHO INTERNACIONAL. APLICACIÓN EXTRATERRITORIAL

CONCLUSIONES
El bloqueo económico, comercial y financiero que aplica el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba se mantiene y continúa causando profundas afectaciones a la economía y a la población cubana. Esta política limita sustantivamente el derecho al desarrollo de Cuba, siendo su principal obstáculo.

A pesar de los reiterados llamados del Presidente Barack Obama al Congreso para poner fin a la misma, y de las medidas promulgadas hasta el momento por la Casa Blanca, que son positivas pero insuficientes, la persecución financiera a las transacciones cubanas en el exterior y el alcance extraterritorial del bloqueo se han mantenido invariables.

En virtud del bloqueo, Cuba continúa sin poder exportar e importar libremente productos y servicios hacia o desde los Estados Unidos, no puede tener relaciones bancarias directas con ese país, ni recibir inversiones estadounidenses en otros sectores de la economía, con excepción de las telecomunicaciones. Persiste el temor dentro del sector bancario estadounidense y de terceros países, a desarrollar relaciones con Cuba, aun cuando los Estados Unidos han autorizado el uso del dólar estadounidense en las transacciones financieras internacionales de la Isla, medida que hasta el cierre de este informe no se ha materializado.

El fortalecimiento de la política de persecución financiera del gobierno estadounidense a las transacciones internacionales de Cuba se ha expresado en la imposición de multas multimillonarias a decenas de entidades bancarias. Además, ha acentuado el efecto intimidatorio y la negativa de los bancos a relacionarse con nuestro país. Ello se ha traducido en el cese de operaciones, el cierre de cuentas cubanas en el extranjero y el rechazo de transferencias desde o hacia Cuba, incluso en monedas distintas al dólar.

El daño económico ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, asciende a 753 mil 688 millones de dólares a pesar de la reducción del precio del oro en comparación con el período anterior.

A precios corrientes, durante todos estos años, el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 125 mil 873 millones de dólares.

Los ejemplos recopilados en este informen demuestran, una vez más, que el bloqueo económico, comercial y financiero no es meramente una cuestión bilateral entre los Estados Unidos y Cuba. Su carácter extraterritorial se mantiene y se aplica con todo rigor, con total impunidad y en franca violación del Derecho Internacional.

El bloqueo contra Cuba debe cesar. Es el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno. En 24 ocasiones la Asamblea General de Naciones Unidas se ha pronunciado, por abrumadora mayoría, a favor del respeto del Derecho Internacional y el cumplimiento de los Principios y Propósitos de la Carta de la Organización.

Los reiterados llamamientos del Presidente Barack Obama a que se ponga fin a esta política contra Cuba no son suficientes. Éste debería ser consecuente y hacer un uso máximo de sus prerrogativas ejecutivas para vaciar al bloqueo, de una vez por todas, de su contenido más sustancial. Ello estaría en consonancia con el reclamo de la comunidad internacional respecto a esta política.

La eliminación total del bloqueo es un paso esencial para el avance hacia la normalización de las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Cuba. Ello debe hacerse de forma unilateral e incondicional por el gobierno de los Estados Unidos.

Una vez más, Cuba y su pueblo confían en que contarán con el apoyo de la comunidad internacional en su legítimo reclamo de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América.

Para descargar el informe completo pinche aqui  2016

Otros informes de Cuba

2004, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010,  20112012, 2013, 2014, 2015