Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Partido Comunista de Cuba

El Partido Comunista de Cuba encarna las heroicas tradiciones revolucionarias del pueblo cubano, mantenidas muy en alto por generaciones de luchadores contra el colonialismo español y el neocolonialismo imperialista de los Estados Unidos, y constituye un fiel continuador del Partido Revolucionario Cubano (PRC) que fundó José Martí para la lucha por la independencia nacional, del primer Partido Comunista simbolizado en las vidas de Julio Antonio Mella y Carlos Baliño, y de las organizaciones revolucionarias que protagonizaron la lucha contra la tiranía batistiana.

El Partido Comunista de Cuba mantiene una labor sistemática dirigida al desarrollo y consolidación de la ideología de la Revolución Cubana que resume e integra lo específico de nuestro proceso: la fusión del ideario radical y humanista de José Martí y de una tradición singular de lucha liberadora nacional y social con los principios del marxismo y del leninismo y la necesidad histórica del socialismo, que en nuestras condiciones, se revela como única alternativa al subdesarrollo y a la dominación neocolonial.

Entre sus objetivos fundamentales está la lucha por consolidar una nueva moral en la sociedad cubana, cimentada en la ideología de la Revolución, la solidaridad, la igualdad y la justicia social, la confianza mutua, la disciplina consciente, la modestia, la honradez, el espíritu crítico y autocrítico, la seguridad en el porvenir socialista; en consecuencia, combate resueltamente la explotación del hombre por el hombre, del individualismo, la supervivencia de prejuicios raciales y discriminatorios de cualquier índole, el escepticismo, la falta de fe en el socialismo, el derrotismo, el oportunismo, la simulación y la doble moral, la indisciplina, la corrupción y toda forma de conducta delictiva y antisocial.

La autoridad del Partido se basa en la justeza de su línea política, en el ejemplo de sus militantes, en el vínculo con el pueblo, en su capacidad de escuchar, de persuadir y de incorporar a la mayoría a la lucha por los objetivos de la Revolución.

El antecedente histórico más inmediato de la formación del Partido Comunista de Cuba se encuentra en el amplio proceso unificador que tuvo lugar en 1961 con la formación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), que constituyó el primer paso hacia la creación del instrumento político unitario de la Revolución; formadas por el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, liderado por Fidel Castro, fundador del Ejército Rebelde e iniciador de la última etapa de la lucha revolucionaria; el Partido Socialista Popular (PSP) (Comunista) cuyo secretario general era Blas Roca y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, dirigido por el comandante Faure Chomón.

Después de unos meses de vida se hizo un análisis de los logros de la integración y de los errores de sectarismo por parte de miembros de la dirección de las ORI. El 26 de marzo de 1962, se inició una nueva etapa en la construcción de un partido, que a partir de esa fecha se denominó Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC).
Se inició así la construcción de las bases del Partido, según el principio de una selección rigurosa e individual y apoyada en la consulta con los trabajadores. Se precisaron desde entonces los conceptos y el método que se aplicarían para constituir las organizaciones de base.

En aquella ocasión, Fidel Castro, al referirse a los futuros militantes señaló:

“…Tiene que ser un trabajador ejemplar, pero, además, tiene que aceptar la Revolución Socialista, tiene que aceptar la ideología de la Revolución, tiene que desear —desde luego— pertenecer a este núcleo revolucionario, aceptar las responsabilidades que impone ser del núcleo revolucionario, pero es necesario, además, una vida limpia…”

El 3 de octubre de 1965, quedó constituido el primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), en el acto solemne en el cual Fidel Castro leyera la carta de despedida del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, quien fuera uno de los inspiradores de la creación de un Partido, ejemplo vivo y organización de vanguardia de la Revolución, dado el grado de desarrollo de la conciencia político-ideológica del pueblo cubano.

La experiencia acumulada en la tarea de la construcción y el crecimiento del Partido, en los años transcurridos desde entonces, han confirmado la justeza de estos conceptos.

Los Estatutos del Partido consagran estos principios de ingreso a sus filas y encarga a las organizaciones de base a realizar los procesos de crecimiento, y adoptar en sus reuniones las decisiones sobre la admisión o no, de los nuevos militantes, con la ratificación del organismo superior correspondiente.

La Constitución de la República de Cuba aprobada en referendo popular el 15 de febrero de 1976, en el que votaron el 98% de los electores y la aprobaron el 97,7, definió el papel del Partido en la sociedad cubana. En el artículo 5 del capítulo I de la Constitución se establece que: “El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la Sociedad y el Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.”

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