Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Ana Silvia Rodriguez Abascal | Discursos | Opiniones

Cuba apoya esfuerzo por transformar Naciones Unidas en instrumento de paz

Ana Silvia Rodriguez Abascal

Nueva York, 10 de enero de 2017.

Señor Presidente:

El estricto apego a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, es deber ineludible para todos aquellos Estados comprometidos con la paz y la seguridad internacionales.

La guerra y los conflictos armados solamente han traído a la humanidad graves sufrimientos y retrocesos en su desarrollo económico y social, por lo que la prevención de los conflictos ha sido siempre un objetivo común de la comunidad internacional.  Es por ello que la Carta de las Naciones Unidas, en su Preámbulo, insta a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, a practicar la tolerancia y a convivir en paz, como buenos vecinos, y su primer propósito es, precisamente, el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, precepto que a lo largo de los años ha devenido una premisa fundamental para el desarrollo de relaciones de amistad y cooperación entre todos los pueblos y naciones.

Muchos conflictos sucedidos en los más de 70 años de creada la Organización de las Naciones Unidas hubieran podido prevenirse si las causas que los generaron no hubieran estado recurrentemente vinculadas a intereses de dominación. La paz sostenible implica la eliminación de las amenazas que conspiran contra su plena realización y la erradicación de toda transgresión de la Carta, como la injerencia en los asuntos internos de los Estados, los actos de agresión y las guerras que buscan el control de los recursos naturales, incluyendo las guerras no convencionales, que se han convertido en los últimos años en los más graves atentados contra el ejercicio de la libre determinación de los pueblos.

La paz estable y duradera que permita la prevención de los conflictos presupone, ante todo, el reconocimiento y respeto irrestricto a la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de las controversias internacionales, el respeto a la independencia política y al sistema político, económico, social y cultural que las naciones hayan libremente decidido para sí y el rechazo a la amenaza o al uso de la fuerza contra otro Estado.

Señor Presidente:

No podremos lograr una paz sostenible, completa, estable  y duradera mientras unos países apliquen a otros medidas coercitivas unilaterales; exista un injusto y excluyente orden económico internacional; proliferen la desigualdad y el egoísmo que resultan de la globalización neoliberal, aumenten la  discriminación y la xenofobia y se incremente la agresividad en las doctrinas de las alianzas militares.

Si bien es cierto que el desarrollo sostenible no puede lograrse sin la paz y la estabilidad, es igualmente cierto que no habrá paz ni estabilidad sin desarrollo. No puede haber paz mientras millones de personas sigan condenadas al hambre, la pobreza, la discriminación, la exclusión y la desesperación. De ahí que afirmemos que la prevención de conflictos y la preservación de la paz requieren de la solidaridad, la cooperación y la asistencia internacional, así como de la acción conjunta para erradicar estos males y sus causas subyacentes.

Señor Presidente:

Reconocemos que el Consejo de Seguridad tiene un papel importante que desempeñar en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales en virtud de la responsabilidad que le confiere la Carta, por lo que los miembros de este órgano deben ser también los primeros en favorecer soluciones pacíficas y ejercer una resistencia fuerte, eficaz y clara contra el recurso de la guerra y contra la violación de los principios y propósitos consagrados en la Carta.

El ejercicio manipulado y los dobles raseros en temas como el terrorismo y los derechos humanos, con el objetivo de singularizar a países en desarrollo y desacreditar a sus gobiernos legítimos, no contribuye al ideal de paz. Como tampoco lo hace el colonialismo, la ocupación extranjera y la transgresión del derecho a la libre determinación y la independencia.

Observamos con preocupación el incremento de fenómenos como la amenaza y uso de la fuerza, la promoción de agendas encubiertas de cambio de régimen en países en desarrollo, la producción de nuevos y más sofisticados armamentos, la persistencia de grandes arsenales nucleares,  la violación de principios del Derecho Internacional por parte de algunos Estados, la intolerancia y la discriminación por motivos étnicos o religiosos, las medidas coercitivas unilaterales. Todos estos fenómenos atentan contra las posibilidades reales de hacer avanzar la paz y prevenir los conflictos.

Señor Presidente:

Coincidimos en que la prevención de conflictos, el logro de una paz sostenida y el mantenimiento de la  seguridad internacional son hoy, sin dudas, uno de los mayores retos de la comunidad internacional.

Mejorar la capacidad de la Organización de Naciones Unidas para evitar y solucionar controversias, resulta más efectivo que tratar con las costosas consecuencias económicas y sociales y el incalculable sufrimiento humano que acarrean las guerras y los conflictos armados.  Al reconocer la interrelación entre el desarrollo económico y social y la paz y la seguridad internacionales, consideramos importante asegurar que cualquier esfuerzo de transformar las Naciones Unidas en un instrumento más eficaz para prevenir conflictos y mantener la paz, debe tener en cuenta la necesidad de un enfoque balanceado, coherente y abarcador, en virtud de su Carta y el derecho internacional.

Los países de nuestra región latinoamericana y caribeña comprendimos claramente la necesidad de la Paz, lo cual quedó consolidado en la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), efectuada en La Habana en enero de 2014, cuando los jefes de Estado y Gobierno firmaron la proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, documento de trascendencia histórica que tiene plena vigencia también para las relaciones de la región con otros países del mundo y que establece nuestro compromiso con la paz.

Muchas gracias.

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