Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Noticias

CDI venezolano lleva el nombre de Alberto Granado

EL LIMÓN, estado Vargas.- Uno más entre los más de 500 Centros de Diagnóstico Integral CDI sembrados en todo el territorio venezolano para dar salud y calidad de vida al pueblo, fue inaugurado este miércoles en el sector El Limón, carretera de Caracas a La Guaira. Por ser casi un hecho cotidiano –43 han abierto sus puertas desde el pasado junio hasta la fecha-, podría pasar por debajo de la mesa y ser conocido y celebrado solamente por la población de la Comuna Guaicamacuto, donde se alza el centro de salud en medio del barrio humilde, para atender 19 consejos comunales, que agrupan una población de 25 000 habitantes.

Pero hoy se unen aquí, junto al pueblo venezolano y sus voceros, gente venida de Cuba y de otros lugares de Venezuela, Fernando Soto Rojas, Presidente de la Asamblea Nacional; la Dra. Eugenia Sader, Ministra de Salud; el embajador de Cuba Rogelio Polanco; el jefe de las Misiones Cubanas en Venezuela, Roberto López; el diputado por el PSUV Freddy Bernal; y toda una familia emocionada en sus ramas cubana y venezolana.

El nombre decidido para el bautizo de este CDI, que ya presta servicio desde el 11 de junio, tiene que ver en esta convocatoria que atrajo a los medios de comunicación y tuvo pases en vico y en directo por Venezolana de Televisión: Dr. Alberto Granado. Y hay que recurrir a la historia y lo que él significa: nació en la Argentina, viajó en moto por toda Latinoamérica en compañía de un grande, Ernesto Guevara de la Serna, y culminó aquel periplo transformador de sus vidas en Venezuela, donde fundó familia y dio salud en un leprosorio que entonces existía en Catia la Mar, y dedicó más de 50 años de su vida a Cuba y su Revolución, cuando acudió al llamado de su amigo el Che.

Alberto Granados tuvo un deseo: que a su despedida de la vida sus cenizas fueran repartidas entre esas tres Patrias. En Cuba se esparcieron en la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente y depositados en el Mausoleo al Che y su tropa guerrillera en Santa Clara; en Argentina fueron llevados recientemente a la ciudad de Altagracia; y faltaba la porción de semilla para la tierra venezolana y hasta aquí llegaron Delia, su viuda; sus hijos Alberto, Roxana y Delia; su hermano Tomás; sus nietos y también los sobrinos que nacieron y viven en Venezuela.

Con sentidas palabras en un encuentro más íntimo y personal, y por igual en el acto público a la entrada del CDI, la familia expresó su emoción y gratitud, recordaron la anécdota que nunca dejaba de contarles el padre sobre el Che y que compartía plenamente: Luego del azaroso y aventurero periplo por el sur del continente, quien ahora conocemos como el Guerrillero Heroico, le dijo: No quiero ser solo médico de hombres, sino médico de pueblos.

El doctor Alberto Granados quedó en esta mañana de brillante sol sembrado en un centro de salud obra de la Revolución Bolivariana, y acompaña así a un ejército de médicos cubanos, llegados en pocas decenas hace 8 años a Venezuela para dar servicios sensibles, humanos y gratuitos y que ahora están en más de 6 700 consultorios de atención primaria, y en salas de cirugía y de emergencia o cuidados intensivos y cuyo trabajo es reconocido por el pueblo porque es la verdad y la realidad, a pesar de que la oposición trate de desacreditarlo, como expuso Roberto López, jefe de las Misiones Cubanas en Venezuela.

Es una misión única e inédita, afirmó por su parte el embajador Polanco: « Es la Misión de Paz más grande que se haya hecho en la historia de la humanidad, y no es exagerar, la mayor misión de paz por la salud, por la vida, uno puede decirlo rápido, pero tiene un gran significado. Mientras los grandes, los poderosos, envían otras misiones, que todos conocemos, de guerra, de intervención, a otros países y mantienen miles y miles de soldados, Cuba y Venezuela nos hemos unido en esta batalla por la salud».

La generación joven y relevo seguro estuvo representada por la doctora tachirense Daline Quintero, la coordinadora de Barrio Adentro en el Distrito Capital, integrante del Batallón 51 que se graduara de medicina en Cuba y por lo que se define «soy venezolana-camagüeyana; y por quienes creyeron y abrieron las puertas al ejército de batas blancas, el diputado Freddy Bernal.

La doctora Eugenia Sader fue la conductora de esta asamblea de pueblo, donde estuvo presente la palabra de la comunidad, en la firmeza de propósito hecha saber por Rosaine Rosal, vocera del Comité de Salud de El Limón, quien como todos hizo el reconocimiento y el compromiso de defender esta obra de creación humana, de los dos Comandantes: Fidel y Chávez.

SUS CENIZAS DONDE ENSEÑÓ MARTÍ

En horas de la tarde, la ceremonia solemne y de vida eterna. La parte venezolana de las cenizas del doctor Alberto Granado, como fue su voluntad, fueron dadas en custodia a la Casa de Nuestra América José Martí, ubicada en el centro de Caracas, donde el organizador de la guerra necesaria por la independencia cubana fue maestro en 1881, y parte de la escuela donde años antes estudiara el niño Simón Bolívar, teniendo como maestro a Simón Rodríguez.

También allí la emoción del momento, y el recordatorio de que otras ciudades en Venezuela también vieron la obra médica de Granado y piden rendirle tributo póstumo.

Juana Carrasco

Comentarios

19,agosto,2011 | 20:35 pm
adrianny dijo:

viva esta venezuela y esta cuba solidaria que una vez soñamos y hoy es una realidad viva la mision humanitaria mas grande dios te tenga en su gloria tio alberto gracias por tantas cosas que regalastes te extrañamos ahora estas sembrado en el corazon de millones de venezolanos te recordaremos con alegria. gracias al pueblo cubano a fidel y a la embajada un abrazo hasta siempre veceremos

Hacer un comentario.

Nombre

Correo

Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentario