Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Noticias

Economía y elecciones en el centro del debate

Rodrigo Cabezas

Un análisis respecto a la situación en Venezuela fue ofrecido a este diario por el vicepresidente para las Relaciones Inter­nacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Rodrigo Cabezas. El tema de las próximas elecciones legislativas inició el diálogo con este profesor de la Universidad de Zulia, economista de profesión y ministro de Finanzas del 2007 al 2008 bajo la presidencia de Hugo Chávez.

—¿Cómo describe el panorama político de cara a las elecciones legislativas del 6 de diciembre?

—La Revolución Bolivariana va de nuevo a un desafío de naturaleza democrática. El camino que tomamos con el presidente Hugo Chávez para que las fuerzas de izquierda revolucionarias y antineoliberales en Venezuela llegaran fue por la vía de las urnas. Nuestro proyecto es radical y profundamente de­mocrático porque consideramos desde un principio que teníamos que construir la hegemonía desde una manera civilizada y pacífica.

“Las fuerzas políticas revolucionarias van a las elecciones no exentas de amenazas por parte de la derecha, que ha in­tentado desestabilizar la vida política con violencia —como en el caso de las guarimbas— y con una situación de guerra económica, la cual ha intentado generar molestia social por escasez y contrabando de alimentos, exacerbación de los precios, etc.

A pesar del panorama, “la dirección de la Revolución Bo­li­variana se siente optimista de esta elección, la cual ganaremos por un conjunto de factores de naturaleza histórica y estructural en Venezuela”.

La fortaleza alcanzada por el Partido fundado por Chávez en el 2008 “que viene de un proceso interno en el cual participaron  millones de militantes; la presencia del poder popular que ha significado una manera de participación no estatal y autónoma en la gestión de diversas áreas; la unidad de los revolucionarios agrupados en el Gran Polo Patriótico, una alianza plena de todas las fuerzas de izquierda con 17 partidos de todo el país que nos permitió llevar una única plataforma electoral para las legislativas;  y la unidad en torno al liderazgo del presidente Nicolás Maduro, son factores que caracterizan el panorama.

“Sustentando lo anterior se encuentra el papel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Hoy tenemos una FANB comprometida con la Constitución y con lo que decide el pueblo en democracia y en mayoría”.

—En los últimos procesos electorales el rol de la oposición ha sido el llamado a desconocer los resultados, ¿cree que se repita un escenario similar?

—Maduro, en su condición también de presidente del PSUV, solicitó al Consejo Nacional Electoral una convocatoria para que todas las fuerzas políticas firmen un acuerdo en el cual se comprometan a reconocer el resultado electoral.

“Nosotros estamos dispuestos a firmarlo pero la derecha no ha respondido a este llamado; sin embargo, insistimos en que si tienen un compromiso con la democracia, la paz  y la solución de la controversia, deberían refrendarlo.

“Es altamente probable que la MUD (Mesa de la Unidad Democrática, conglomerado de partidos de oposición), desconozca los resultados porque es parte de su recetario político; así ha sido en estos años, una postura distinta a la nuestra porque siempre que ellos han obtenido victorias en gobernaciones o alcaldías hemos reconocido inmediatamente el resultado electoral. En el 2007 cuando perdimos la elección de la reforma constitucional, el presidente Chávez reconoció el resultado adverso”.

—¿Qué estrategia articularía para enfrentar la situación económica desde su formación como economista y experiencia al frente del Ministerio de Finanzas?

—Desde una mirada crítica al tema, creo que ha faltado el diseño de una estrategia de mediano y largo plazo para ir cerrando la dependencia extrema que tenemos del ingreso pe­trolero. Del 2004 al 2011 tuvimos una especie de bonanza pe­trolera, pero a partir del 2011 al 2013 se estancó el ingreso —no subió más— y en el 2014-2015 se cayó en magnitudes impensables. Luego volvimos al ciclo de ser afectados —desde una perspectiva estrictamente fiscal, o sea del ingreso— por esta contención y posterior caída. Eso nos causó problemas en el sector externo de la economía.

“Junto a eso vino un plan bien diseñado por la derecha de contrabando de extracción masiva que nos ha causado pérdidas millonarias en la economía y que busca generar malestar entre las personas”.

A esa situación se le sumó el hecho de que “aún falta un cuerpo de medidas que conduzca a una estabilización macroeconómica y particularmente la que corresponde a una política cambiaria. Hemos sugerido que tendamos a la simplificación del sistema cambiario. Un modelo con tres precios distintos de la divisa nos ha creado distorsiones en la fijación de costos”.

“Es importante resaltar que a pesar de los avatares económicos, la inclusión social sigue siendo la columna vertebral del proceso iniciado por Chávez”.

En ese sentido, “la Revolución Bolivariana tiene la obligación y el desafío, pensando en el mediano y largo plazos, de colocar en el centro del debate y en las decisiones de política económica el tema de la industrialización para las exportaciones. No podemos esperar más porque si no estaremos condenados a los ciclos de comportamiento de los precios del petróleo”.

La oscilación de los precios de esa materia prima en el mercado mundial está sujeta a “una estrategia norteamericana de autosuficiencia energética que ha colocado a ese país no solo como el gran consumidor, sino también en camino a convertirse en el primer productor del mundo; esto es un golpe a las exportaciones petroleras de países como México, Arabia Sau­dita, Kuwait, y la propia Venezuela”.

Independientemente de dicha coyuntura, es “urgente” plan­tear­se una alternativa contenida en la industrialización para las exportaciones. “Lo que se requiere es un proceso de industrialización que permita la especialización donde tengamos ventaja competitiva. En el caso de Venezuela está en industrias como la siderúrgica y la petroquímica; ello debe ir acompañado de un proceso de integración en América Latina y el Caribe que estime la superación de los mercados en nuestros países.

“La integración debe dar un nuevo salto. Hemos cumplido una fase inicial importante: la integración política, pero para garantizar ser el nuevo gran bloque de la globalización mundial debemos unirnos en la cuestión económica. La región debe construir sus propias instituciones financieras, innovar para tener bolsas de valores propias donde el ahorro se dirija a financiar las grandes empresas y avanzar en la desdolarización del comercio intrarregional”.

—¿Cómo calificaría las relaciones del PSUV con otros partidos y con Cuba específicamente?

—Las relaciones son óptimas. Estos últimos cinco años he estado al frente del área internacional del Partido y junto al PCC y otros movimientos de la región, hemos trabajado en un escenario de unión como es el Foro de Sao Paulo.

“Hemos decidido fortalecer ese espacio de encuentro de la izquierda latinoamericana sobre la base del respeto a la pluralidad y la diversidad de pensamiento. O sea, colocar el acento en lo que nos une: el antimperialismo, antineoliberalismo y la defensa de los gobiernos progresistas de la región.

“Esta visita a Cuba ha versado en tres grandes direcciones. Por un lado revisar la experiencia de los institutos cubanos de solidaridad porque este es un país ejemplo en el mundo en ese sentido. En segundo lugar hemos recibido una charla sobre el proceso de actualización del modelo económico que nos pareció importante. Todo apunta a que Cuba en los próximos años tendrá un crecimiento sustentable que transmitirá progreso y bienestar al pueblo. Si eso lo logran estarían alcanzando un objetivo superior”.

Respecto al restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, “desde el PSUV manifestamos nuestra confianza en el liderazgo y vanguardia del Partido y el Estado cubanos para salvaguardar los intereses de esta gran nación. Respaldamos lo que hace Cuba y tenemos plena confianza en que este pueblo sabrá atender ese desafío cultural, político y comercial.

—A lo largo de la entrevista ha mencionado al líder bolivariano varias veces. ¿Qué representa Chávez para usted?

—Gracias a una Revolución como la Bolivariana ideada por Chávez, un hombre que proviene de la clase obrera como yo pudo llegar a ser ministro. En los tiempos de la Cuarta Re­pú­blica esos cargos los ocupaban solamente banqueros y oligarcas. Mi agradecimiento infinito por haber tenido la posibilidad de acompañar al Comandante, primero al frente de la cartera de Finanzas y luego en la dirección nacional del PSUV.

“Cuando lo pienso desde un sentido de la dimensión histórica, sé que Chávez partió la historia de Venezuela en dos grandes pedazos. Hubo un antes y un después de Chávez. Un después que significa gobierno popular no oligárquico, antimperialista, integrador latinoamericanista. Un gobierno que se ga­nó el odio de los poderosos y un presidente que no traicionó al pueblo humilde, a los pobres. Por eso, estoy convencido de que habrá chavismo por muchas décadas, porque es una manera de hacer política a favor de los desposeídos”.

Hacer un comentario.

Nombre

Correo

Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentario