Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Nidia Sarabia | Opiniones

Ancestros cubanos de Antonio José de Sucre y Alcalá

El 4 de junio de 1830 fue asesinado en Berruecos, Nariño, Colombia, el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre y Alcalá. Este vil atentado fue uno de los dolores más tremendo que sufrió el libertador Simón Bolívar. Durante 2010 se conmemoró el 290 aniversario de aquel terrible suceso que ha pasado a la historia de América como una de sus páginas más indignas.

A Bolívar, consumido por la tuberculosis y amargado por la maldad humana, ya que falleció seis meses después de Sucre, le llegó la noticia del crimen cometido contra su fiel lugarteniente y a propósito de este crimen escribió: “La bala cruel que te hirio el corazón, mató a Colombia y me quitó la vida”.

Sucre, había nacido en Cumaná, Venezuela, el 3 de febrero de 1795. Ingresó en las filas patrióticas en 1810 y combatió bajo las órdenes de Francisco de Miranda. Al frente de un ejército colombiano, derrotó a los españoles en Ecuador y Perú, consiguió las brillantes victorias de Pichincha (1822) y, sobre todo, las de Junin y Ayacucho (8 de diciembre de 1824), que sellaron de forma definitiva la independencia de la nueva república de Bolivia. En Ayacucho combatieron soldados de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina y Chile. Asumió la presidencia de Bolivia desde 1826 hasta 1828. Por estas hazañas, el Congreso de Perú decidió otorgar un millón de pesos al Libertador, quien no aceptó, y concederle a Sucre el título de Gran Mariscal de Ayacucho. 1

En la visita del Presidente Hugo Chávez a Cuba para celebrar el décimo aniversario de la firma del acuerdo de colaboración entre Cuba y Venezuela, se refirió a la ascendencia cubana de Sucre y hemos querido aportar algunos datos sobre esa raíz hispano-cubana del Gran Mariscal.

Los vínculos de parentesco de Sucre con ancestros residentes en la villa de Santiago de Cuba se remontan a una tía suya, doña María del Rosario de Sucre y García de Urbaneja, que contrajo matrimonio con don Manuel de Navarrete y Sáenz, de origen riojano, de Logroño, intendente del Real Ejército y de la Real Hacienda. Según el ya desaparecido historiador de Santiago de Cuba, Raúl Ibarra Albuerne, 2 la llamada loma “El Intendente”, en esa ciudad toma su nombre de este Navarrete.

Esta unión dio lugar a una descendencia que se prolonga a lo largo de dos siglos. Hoy, según los datos aportados por dicho historiador, en Santiago de Cuba residen descendientes directos de aquella tía del Gran Mariscal de Ayacucho como son: Agustín Navarrete Sarbabous, quien fuera comandante del Ejército Rebelde y fue jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio bajo el mando de Frank País, y delegado del comandante René Ramos Latour (Daniel) en toda la Isla. Falleció en La Habana, el 3 de mayo de 2008.

Agustín Navarrete (Tin) se casó con Virginia Amador, digna y fiel revolucionaria cubana, una de las más valerosas mujeres de la lucha contra la tirania batistiana. De esa unión nació Jorge Navarrete Amador. Otros descendientes santiagueros lo son: María Antonia Navarrete del Valle, María Elena y Luis Navarrete Castro; Andrés, Eduardo Enrique y María Esperanza Navarrete Mas; Manuel Navarrete Gata. También se mencionan entre los descendientes de la rama del Gran Mariscal de Ayacucho a Esperanza y Emilio Lafita Navarrete. Estos vínculos familiares confirman lo afirmado por Martí cuando nos habló de los hilos invisibles que unen a los hombres en la historia.

Gloria al Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre y Alcalá cuyos restos están depositados en la catedral metropolitana de Quito, Ecuador.

Notas a pie de página

1.- Véase Horacio Gómez Aristizábal, Diccionario de la Historia de Colombia, Plaza Janés Editores, Colombia, 1985.

2.- Raúl Ibarra Albuerne, “El origen santiaguero del Gran Mariscal de Ayacucho, fue siempre un honor para él”, en Oriente, Santiago de Cuba, 13 de agosto de 1953.

Revista HONDA, órgano de la Sociedad Cultural José Martí. La Habana, no. 31 de 2011.

Comentarios

31,mayo,2011 | 12:32 pm
Omar Rangel dijo:

La batalla de ayacucho es la cumbre de la gloria americana,y la obra del General Sucre.La dispocisión de ella ha sido perfecta y su ejecución divina.Maniobras hábiles y prontas desbaratarón en una hora a los vencedores de 14 años,y a un enemigo perfectamente constituido y habilmente mandado.Ayacucho es la desesperación de nuestros enemigos.Ayacucho,semejante a Waterloo,q decidió el destino de Europa,ha fijado la suerte d las naciones americanas.Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla y contemplarla sentada en el trono d la libertad,dictando a los americanos el ejercicio d sus derechos,el sagrado imperio de la naturaleza.El General Sucre es el padre de Ayacucho;es el redentor de los hijos del SOL;es el q ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el imperio de los INCAS.La posteridad representará a Sucre con un pie en el PICHINCHA y otro en el Potosí,llevando en sus manos la cuna de Manco Capac y contemplando las cadenas del Perú,rotas por su espada

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