Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Ivette Fernandez | Opiniones

Convenio Cuba-Venezuela, un sueño hecho realidad

Chavez y Fidel

Antes de su llegada, de un recibimiento con honores habla la prensa. “Es una figura, es una leyenda”, dice el entonces canciller José Vicente Rangel. Firmará un convenio y cumplirá con un vasto programa, asevera una agencia de prensa que, con su reporte, hace mayor la expectativa por el próximo  viaje del líder de la Revolución Cubana a Caracas.

Es la última semana de octubre de 2000 cuando se anuncia la visita del Comandante en Jefe cubano, pero Fidel tiene ya una relación histórica con Venezuela. En plena efervescencia del Triunfo Revolucionario estuvo en una apoteósica Caracas que le recibió como a un héroe. Y otros viajes al país sudamericano le siguieron, pero este, en el nacimiento mismo del siglo 21, tendrá una connotación de larga y profunda trascendencia.

Un encuentro con estudiantes está pautado, visitas a varios estados, honores a los próceres de la libertad venezolana y cubana: Simón Bolívar y José Martí. Una transmisión conjunta del programa Aló Presidente, una sesión solemne en la Asamblea Nacional en la que Fidel estará de orador y hasta un juego de pelota entre antillanos y bolivarianos, deberán acontecer antes de que el presidente cubano se despida. Para tanto parecen pocos los cinco días que, adelantan, durará su estancia.

Pero para líderes humanistas lo más importante es siempre el pueblo. Por eso no más llegar a la patria de Bolívar, se fueron Fidel y Chávez  a recorrer las zonas afectadas por las lluvias que castigaron severamente a Venezuela durante el año anterior.

Luego, sin demasiado descanso, como un prócer cubano honrara a uno venezolano en la centuria anterior, homenajea Fidel al Libertador e inaugura la Casa Nuestra América José Martí, lazo material de una alianza cultural, histórica, regional.

En su segundo día de visita, Fidel fue recibido por parlamentarios y representantes de cuerpos diplomáticos en la sede de la Asamblea Nacional. Con su inigualable oratoria, explicó a los presentes que para exterminar la miseria en la que se encontraba el 80% de la población venezolana, era necesario erradicar el analfabetismo, mejorar la educación, brindar asistencia médica, crear empleo para todos y viviendas decorosas, reducir al mínimo el delito y eliminar la malversación de los fondos públicos. Como siempre fue certero en su discurso, inolvidable en sus ideas.

La prensa va tras Fidel, lo fotografían, escudriñan sus gestos, reproducen sus palabras. Es portada y titular sobre todo cuando dice: “Chávez es imprescindible en la Venezuela de hoy”, y que “Venezuela necesita 20 mil Chávez”. También cuando asevera que “el Gobierno de Chávez es el puente para la integración de América Latina y el Caribe”.

Sabaneta de Barinas, Barquisimeto…  no escapan del periplo de los Comandantes. Y es en este último sitio, en Lara, donde Fidel habla otra vez a los estudiantes, un auditorio que evidentemente prefiere y que con atención le escucha.

Y el encuentro entre dos presidentes se va haciendo más fraternal, más de amigos que de mandatarios, y se diluyen las formalidades para convertir la visita en un abrazo de pueblos. Por eso juegan a la pelota en un partido que pocos saben quién ganó; y protagonizan a dúo un Aló Presidente donde la historia de ambas naciones tuvo el papel preponderante.

Durante esta vista hablaron públicamente ambos líderes de la entrañable amistad que ya los unía y de los sueños de integración que ambos compartían. Así lo patentizó Fidel: “Soy su amigo, y me enorgullezco de ello. Admiro su valentía, su honestidad y su visión clara de los problemas del mundo actual, y el papel extraordinario que Venezuela está llamada a desempeñar en la unidad latinoamericana y en la lucha de los países del Tercer Mundo”.

Chávez, manifestó otro tanto: “Por eso estamos Fidel y yo aquí. No sólo porque somos amigos, que lo somos y cada día lo somos más. (…) Como hermanos, como lo que somos, hemos estado compartiendo horas inolvidables para todos. Pero no se trata sólo de la amistad. No. Mucho más allá de la amistad, de la empatía, del cariño, del afecto que es profundo y cada día lo será más, se trata de la visión, la visión geopolítica, de la integración de nuestros pueblos.

Se revelaban dos gigantes unidos por un sueño común, por una quimera alcanzable de justicia e igualdad que fuera capaz de iluminar no solo a dos naciones, sino a todo un continente.

Antes de partir, Fidel se llevó consigo el Collar de la Orden del Libertador Simón Bolívar. Chávez recibió de manos de su par, una réplica de la estatua del prócer cubano José Martí, ubicada en la Plaza de La Dignidad en La Habana. También les quedaría a ambos la dicha de una visita fraternal.

Pero otro suceso les haría sentir  una satisfacción más grande y duradera, y serían aquellas alegrías que se vislumbraban tras la rúbrica del Convenio Integral de cooperación entre Cuba y Venezuela. Lograban así una alianza estratégica, necesaria, perentoria. Sería un convenio que, aprovechando  las fortalezas de cada nación, se volvería ayuda en un esfuerzo conjunto. Cada una ofreció para el otro su tesoro más valioso: Venezuela, su oro negro, Cuba: su capital humano.

Tal como lo anunciaron, Fidel estuvo en Venezuela en octubre del 2000. Cámaras, periódicos y analistas sazonaron su visita. Según lo informado, tuvo una agenda apretada de cinco días. Dio discursos y rindió homenajes como dijeron los cables. Pero lo que la prensa no alcanzó a ver fue lo mejor de todo, el más brillante de los epílogos, el de la esperanza renacida tras el nombre de Convenio.

 

Comentarios

5,diciembre,2015 | 14:49 pm
Alexander Bustillos dijo:

Quiero agradecer públicamente a la Misión Cubana que hace vida en el CDI de Ciudad Caribia, por su atención esmerada, profesional, humana y gallarda que tuvieron con mi persona en los mas de 8 días de terapia intensiva y los días en la otra sala de hospitalización , reconozco que estos meses no han sido fáciles y que aun continuare en recuperación, pero si no fuese por esa atención de primer mundo donde las medicinas administradas de forma gratuita, los equipos tecnológicos de primera, la dieta a la hora administrada por las bellas personas que allí trabajan y la labor humana de esos voluntarios no lo estuviese contando, no tengo palabras como agradecer tan loable labor, no solo para mi si no para cada persona que vi entrar y ser atendido allí con tanto amor ” mil bendiciones” a enfermeras, enfermeros, doctoras, doctores, personal de apoyo, laboratorio, personal administrativo, rayos x, oftalmologia, traumatologia, ecosonografia, cardiología, farmacia, a todos cuenten conmigo.

5,diciembre,2015 | 14:50 pm
Alexander Bustillos dijo:

Quiero agradecer públicamente a la Misión Cubana que hace vida en el CDI de Ciudad Caribia, por su atención esmerada, profesional, humana y gallarda que tuvieron con mi persona en los mas de 8 días de terapia intensiva y los días en la sala de hospitalización , reconozco que estos meses no han sido fáciles y que aun continuare en recuperación, pero si no fuese por esa atención de primer mundo donde las medicinas administradas de forma gratuita, los equipos tecnológicos de primera, la dieta a la hora administrada por las bellas personas que allí trabajan y la labor humana de esos voluntarios no lo estuviese contando, no tengo palabras como agradecer tan loable labor, no solo para mi si no para cada persona que vi entrar y ser atendido allí con tanto amor ” mil bendiciones” a enfermeras, enfermeros, doctoras, doctores, personal de apoyo, laboratorio, personal administrativo, rayos x, oftalmologia, traumatologia, ecosonografia, cardiología, farmacia, a todos cuenten conmigo.

Hacer un comentario.

Nombre

Correo

Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentario