Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Opiniones | Toby Valderrama

El cuarto majadero

Bolívar alguna vez dijo: “Cristo, el Quijote y yo, los tres majaderos de la historia”… Probable el Che, en el frío de la selva boliviana, se pensara como el cuarto majadero.

Es así, el escalón más alto de la especie humana, el de revolucionario, el de majadero, está reservado a los obstinados con la causa de construir mundos para el amor, a los que en el intento comprometen la vida.

Majadero es el más alto honor al que puede aspirar un humano, reservado a los que alcanzan las altas cimas del afán revolucionario, es un Grado creado por el mismo Libertador.

No sabemos si el Che se supo miembro de este selecto grupo… No importa, sin duda él es el cuarto majadero.

El Che fue revolucionario encumbrado, quiso cambiar al mundo todo, su objetivo fue la humanidad, creció tanto que el globo le quedó pequeño. Asia, África, América, Europa, fueron teatro de operaciones de su teoría y de su práctica. Criticó y batalló en toda la humanidad, propuso teoría para transformar el planeta.

Es así, los grandes piensan en grande, tienen la capacidad de dar respuestas a los problemas fundamentales de la existencia de la humanidad, no se confinan, su entorno es todo el planeta.

El Che, valiente, cuestionó el camino del llamado “Socialismo real”, al soviético y al chino, pero no como excusa para regresar al refugio vergonzante del capitalismo, sino para ir a la aventura de navegar hacia el futuro. Elaboró la brújula teórica para guiar a la humanidad en esa travesía necesaria.

Su vida es ejemplo, su teoría es obligatorio azimut. No es pensable una Revolución sin que esté profundamente empapada en las ideas del Che.

No hay Socialismo sin que se cumplan los mandamientos del Che, que son los mismos de todos los majaderos:

Amaos los unos a los otros. Este mandato de Cristo, que atraviesa dos mil años de historia y mantiene intacta su vigencia, ha guiado a los revolucionarios, a los majaderos.

El espíritu por sobre lo material. El Che basaba toda su teoría en que el Socialismo no es un asunto material, es ante todo un hecho espiritual.

La fraternidad por sobre el odio. El Che, siguiendo las enseñanzas de Martí, predicaba que sólo el amor construye. Recordemos su idea de que el Revolucionario está guidado por profundos sentimientos de amor.

Ofrecer la vida, leales a la causa de los humildes. La lealtad es una condición indispensable en la tarea revolucionaria. Lealtad a los principios y a los hombres que los encarnan.

Una gran dosis de locura. Lanzarse al vacío sin red de seguridad. El hecho revolucionario, por su esencia inédita, necesita la locura de atreverse, de abandonar las amarras del puerto de la costumbre, y lanzarse en el vértigo del vuelo alto.

No aspirar a más gloria que servir. El revolucionario reúne la cualidad de jugar a ser Dios, al mismo tiempo que conserva la humildad del que se reconoce partícula del todo.

Comentarios

26,agosto,2012 | 16:48 pm
fabio guerrieri dijo:

hola toby
el CHE fue un virtuoso pero en su camino no solo enarbolo un bandera , que hoy es comun a una patria, dejo un legado de interpretacion claro y dentro de ese sendero ,preclaro una guia , la luz de la historia agiganta los pasos , de la vida postuma de un ser sin parangon , debemos respeto al eterno, descanso de su alma en un panteon comun de la america latina , ya es hora de hacer justicia y permitir que sus restos esten en Caracas para asi convenir de todas partes dela america toda y hacer la Meca de la libertad en respeto a ese ser que dio mas oxigeno a la libertad del mundo .

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