Embajada de la República de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela

Opiniones | Rogelio Polanco Fuentes

Palabras en la inauguración de la Exposición Che fotógrafo

Hace pocos días fue estrenado en Venezuela el documental Che, un hombre nuevo, obra monumental del realizador argentino Tristán Bauer. Quedamos conmovidos entonces por el memorable material audiovisual sobre Ernesto Guevara, al escuchar su voz inconfundible, al reconocer su verbo de combate y ternura.

En alguna de aquellas imágenes fílmicas, el Che se nos acerca con su cámara fotográfica en ristre, en uno de sus periplos asiáticos, y antes que cualquier otra acción, enfoca el objetivo y oprime el obturador.

Pocas veces hemos tenido el privilegio de admirar en su conjunto buena parte de la intensa obra fotográfica del Guerrillero Heroico.

Ahora nos alienta esta otra mirada al artista en su más elevada condición de cronista de la luz. Che fotógrafo nos adentra en ese íntimo peregrinaje del viajero incansable, del paisajista social, del estadista sensible.

No encontrará el admirador sólo técnicas refinadas, enfoques singulares, encuadres audaces, contrapicados y contraluces sugerentes, sino sobre todo la retina escrutadora de una realidad subversiva, la indagación gráfica sobre la naturaleza del ser humano, el iris esencial de su tiempo.

Si el dilema de su dedicación a la medicina o a su deber como revolucionario fue solucionado de manera imperiosa en aquel bautismo de fuego con la mochila de medicamentos y la caja de balas; no tan dilemática fue su opción por la lente.

Su cámara lo acompañó en cada combate. Estos dos centenares de fotos son junto a sus crónicas de viaje, a sus rigurosos estudios filosóficos, a sus discursos y epístolas, parte inseparable de la obra política y artística del Che.

Cuando posemos nuestros ojos sobre cada gráfica, sobre la dignidad del indígena americano, sobre la grandeza de las ruinas de aquella cultura originaria, sobre las calles y templos de Asia, recordemos que estaremos en el mismo ángulo donde su pupila escrutadora dejó esa mirada para la posteridad.

“La naturaleza del baño sensitivo con que está cubierta mi retina no es bien conocida para el lector, apenas la intuyo yo”, describía así la excepcionalidad de sus fotos.

Hacer que esa sublime sensibilidad, ese acercamiento humanista, ese equilibro de luces y sombras, se convierta en postrer legado para generaciones enteras constituye el principal objetivo de esta exposición. Ella se enriquece con el gran fotograma de realizaciones de esta Revolución Bolivariana por la que dio su vida ese arquetipo humano que es el Che.

Agradecemos al Gobierno Bolivariano, al Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, al Museo de Arte Contemporáneo, al Centro de Estudios Che Guevara, al pueblo venezolano, por esta escala imprescindible de una muestra itinerante que ya ha recorrido una decena de países, y que permanecerá por siempre en el imaginario colectivo de nuestros pueblos en revolución.

Muchas gracias.

Hacer un comentario.

Nombre

Correo

Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentario